publicidad
publicidad
www.elconfidencial.com www.vanitatis.com
Logo de Cotizalia
Lunes, 28 de julio de 2008 (Actualizado a las 19:04)
Expo Zaragoza 2008
PORTADA    Noticias     Vivienda    Análisis    Fondos    Blogs     Cotizaciones       ValorFondoNoticia  

El gaseoso

@Leopoldo Abadía - 01/07/2008 06:00h

Deja tu comentario (10)

Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5) (4/5 | 58 votos)

enviar a un amigoimprimir

Por aquello de las cuotas, yo también tengo amigas en San Quirico.

En el súper me encuentro con Fina, casada con un íntimo amigo mío. Es una mujer de mucha clase, más joven que yo, guapa, no muy alta, a la que, desde fuera, se le podría calificar de “ejecutiva agresiva”, viendo su historial profesional.

Pero los que le conocemos, preferimos verle como madre de cinco hijos, majísimos, y como mujer de su marido, divertidísimo. La conciliación de la vida profesional y familiar la han llevado como una seda, sin poner cara de esfuerzo. Todo lo hacen fácil.

Pero hoy no es la Fina que yo conozco. Está que trina.

Hablando de mí, os tengo que confesar que la investigación nunca ha sido mi fuerte, pero me parece que, gracias a Fina, he hecho un descubrimiento: la existencia del gaseoso.

Me dice Fina:

“Ya me lo había advertido hace poco una amiga mía, hablando del comportamiento de un personaje, bastante conocido, en un determinado Consejo. Me decía mi amiga: ´Es como el gas: tiende a ocupar todo el espacio rápidamente´”.

Y me hablaba de su reciente experiencia en un Consejo en el que está. (Fina es muy amiga de los propietarios de una empresa familiar, que hace años le pidieron que se incorporara al Consejo. Eran amigos, respetaban sus opiniones y -cosa nada extraña- les caía muy bien.)

Resulta que, por aquellas cosas que pasan en el mundo, ahora se ha incorporado a ese Consejo una persona. Y Fina, que normalmente habla bastante, sigue, sin que sea posible hacerle callar:

“El día que llegó, fue presentado por el Presidente a los Consejeros, con unas palabras normalmente laudatorias: Hombre de brillante trayectoria, trabajador, competente, su presencia enriquecerá nuestro Consejo… Bueno, lo que se dice en estos casos. Quizá el ´tono´ de la presentación era un poco excesivo, demasiado ´admirativo´, pero no molestó. Lo que pasa es que, después, tomó la palabra el nuevo Consejero y empezó a ocupar espacio. En síntesis, puedo decirte que desde las 10,35, en que tomó la palabra, hasta las 16.30 en que acabó la comida posterior al Consejo, el personaje no dejó de hablar ni un solo momento”.

Una vez encontrada la veta de investigación, decidí aprovecharla. La pregunta era fácil: “¿Qué dijo en tanto tiempo?”

Mi amiga estaba exaltada. Seis horas de sufrimiento son muchas horas. Y, además, por lo que me decía, había que sonreír y poner una ligera cara de asombro ante las obviedades que iba diciendo el personaje.

Empezó recomendando cómo había de ser el Consejo (lleva 5 años funcionando.) Explicó a continuación qué características había de tener el Secretario del Consejo (nadie se lo había preguntado) y dijo que, siempre que a él le nombraban Presidente de una Compañía, exigía un Abogado como Secretario porque las Actas hay que hacerlas bien. (Las Actas se hacen desde que funciona el Consejo. No son lo mejor del mundo, pero mi amiga decía: “yo, que he visto bastantes tipos de Actas, puedo decirte que las nuestras no están nada mal”.)

El personaje siguió sus intervenciones, felicitando a los presentes cuando una cifra era del 3.27 % comparada con un 3.26 % el año anterior, poniendo cara de preocupación cuando era al revés o haciendo recomendaciones fundamentales tales como: “a esta División hay que meterle el diente” o “hay que conseguir que cada una de las personas que trabajan en esta empresa cumpla con su deber”.

Lleno de entusiasmo, le dijo al Presidente que notaba que era un Presidente “low profile” y que creía que tenía que tener un profile un poco más high.

Por lo que me contó mi amiga, el Consejo fue avanzando, terminó a las 14.30 y empezó la comida, en la que el personaje habló de sus andanzas internacionales con todo lujo de detalles, ante la admiración de los allí presentes, alguno de los cuales, por cierto, también había viajado bastante. Aprovechó la ocasión para decir más frases en inglés, unas con acento “cockney”, otras, con acento Eton/Harvard, según las circunstancias.

Me decía Fina: “Al final, se fue, gracias a Dios, saludando a todos y con cara de triunfo” (contagiada, Fina no dijo “cara de triunfo”, sino “cara de winner”).

“Pero lo peor vino después, porque el Presidente, dirigiéndose a los que quedábamos, remató la jugada, diciendo que este personaje no necesitaba para nada pertenecer al Consejo, dado su alto nivel y los ambientes sociales, económicos y políticos en que se movía, que nos había hecho el favor de aceptar el puesto y que su pertenencia al Consejo honraba a la empresa, a la familia propietaria y a los demás Consejeros”. Mi amiga me decía: “¡Y yo, que no me había dado cuenta de que me honraba! ¡Es que no me entero de nada!”.

No me lo podía creer. No porque no le creyese a mi amiga, sino porque, al oírle, cristalizaba algo que me está sucediendo desde hace algún tiempo, en el que -ahora me doy cuenta- he tenido que lidiar con Consejeros y directivos gaseosos.

Siempre he pensado - y no me ha ido mal del todo - que, cuando uno se incorpora a un Consejo, o cuando uno llega a una empresa, es bueno ser prudente, callarse, escuchar, tomar notas, pedir alguna aclaración, enterarse, en una palabra. Y, poco a poco, lento pero seguro, ir aportando cosas, si puede ser en castellano, que cada vez tendrán más peso. Pero, últimamente, me estoy encontrando con una cierta frecuencia con el tipo de persona que Fina me ha descrito, el gaseoso, que ocupa todo el espacio disponible en la sala, y, si abres la puerta, también el del pasillo.

Fina me dijo: “tú que escribes, ¿puedo decir algo a través de tu blog en El Confidencial?” Me recordó aquello que, a veces, dice la gente por la radio: “¿Puedo saludar?” Y le dije que claro que sí, que podía saludar. Y ella dijo: “toma nota”. Pedí en el súper un papel (no tenían servilletas) y ella me dictó, con un tono grandilocuente: “Presidentes de Consejos, propietarios de empresas que estáis incorporando Consejeros independientes o directivos o lo que sea: huid del gaseoso, aunque sea muy famoso, aunque hable en inglés, aunque sonría continuamente. No aporta nada, lía mucho, desconcierta al prójimo y, lo peor: es inaguantable”.

Y tal como me lo dictó, lo reproduzco. Porque si no, es capaz de enfadarse conmigo.

www.leopoldoabadia.blogspot.com

Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5) (4/5 | 58 votos)

enviar a un amigoimprimir

Enlaces patrocinados

Opiniones de los lectores (10)

Deja tu comentario

10. usuario registrado azael1, 01/07/2008, 18:15 h.

A estos sujetos se les denomina "marxistas", pero de Groucho. Hablan, presumen y pronuncian en inglés palabras nuestras anglosajonizadas: maicrosoft en vez de Microsoft y deuda sinior en vez de deuda senior. Pero farda tanto pronunciarlas de esa manera que creen que impresionan a todo el que les rodea. Olvidan que uno no es senior, sino "maior" y por tanto ya ha sido senior. La experiencia, que diría el refranero español.

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

9. usuario registrado agapito1, 01/07/2008, 16:46 h.

Don Leopoldo, ha dado en la diana, en muchas empresas no se porque existen este tipo de personajes, no hace falta que esten en el consejo, estan de jefes sin pegar golpe y sin tener idea de nada, solo saben hablar sin decir nada en concreto y cobrar a fin de mes.

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

8. Dalmiro1, 01/07/2008, 14:46 h.

Hace tiempo ya que el único gas que soporto es el de las burbujas de mi london gin tonic. Si de estos tipejos hiper inflados ya he pasado hace tiempo, no entiendo como hay gente que les sigue escuchando.

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

7. Como en todo1, 01/07/2008, 14:19 h.

No hace falta irse en las empresas hasta tan alto escalafón para descubrir ese tipo de personas, sino acerquense a cualquier tecnológica.

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

6. nidecoña!!1, 01/07/2008, 12:34 h.

Esto se produce porque estamos rodeados en los negocios por una corriente mezcla de estupidez y pueblerinez de nuevo rico. El otro día leí que Figueras, empresa internacional de muebles para colectividades, había retirado del consejo a un consejero que tenía ciertos poblemas de disponibilidad. O sea, que le había echado porque no pegaba ni brote, el tio. Y es que el día tiene 24 horas, las cosas hay que hacerlas bien o no hacerlas, y hay mucho caradura bon vivant en los Consejos de España. Y mucho Presidente acomplejado. Se llamen como se llamen, Consejeros o Presidentes.

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.

Ver más comentarios    Deja tu comentario

Adivina quién viene a cenar esta noche

@Leopoldo Abadía - 24/06/2008

Mi suegro y el comunista

@Leopoldo Abadía - 17/06/2008

Cuatro chavales y una chavala

@Leopoldo Abadía - 10/06/2008

Querer a la gente

@Leopoldo Abadía - 03/06/2008

El análisis de la servilleta

@Leopoldo Abadía - 27/05/2008

Ver más»

Acerca de...

@Leopoldo Abadía

Leopoldo Abadía es un chaval de 75 años, 12 hijos y 35 nietos, ex profesor del IESE y presidente del Grupo Sonnenfeld, que asegura no saber nada de economía pero que ha puesto en claro la mejor explicación en castellano sobre la crisis subprime.
A partir de ahí, para su sorpresa, miles de personas de todo el mundo consultan diariamente su blog. Desde su atalaya de San Quirico, aporta una voz independiente sobre la complicada realidad económica y social actual. Sin más pretensiones.

 

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados

Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Auditado por Ojd

ir a El Confidencial

Cotizalia

ir a Vanitatis